¡Molestas Tío!
Cuando los tragos se suben a la cabeza ésta se vuelve tonta y eso lo sabemos todos. El efecto de la causa "alcohol" excita zonas del cerebro y "deprime" otras, las encargadas del desenfreno salen de juerga, las encargadas de la moderación, también. El mecanismo, aparentemente simple, es intrincado cuando se explica en términos de neurociencia. En la vida diaria es mas sencillo...pero cualquiera sea la descripción o explicación, en la práctica: ¡Molestas tío! Niño, ebrios y mascotas tienen en común poca función de la zona moduladora cerebral. Hacen casi todo como les provoca y les viene en ganas, y tú tío, te pasas y antes de caer casi en coma dices lo que no conviene, te metes con quien no debes, arrastras con el maltel y tiras al suelo todas las copas de la amistad haciendo añicos su cristal. Por eso, antes de que llegues a ese estado, tu que aún no sabes cómo detenerte e irte a la cama a descansar, yo, que te observo, me alejo de tí y si no puedes llegar solo a tu habitación, que te lleve el camarero porque yo, no me la calo. Antes de que te pongas necio, deshinbido y guasón impertienete, yo que te conozco y ya te he advertido, me cambio de mesa y me voy con otros de cuyas bromas pesadas, comentarios odiosos o manías no tenga que padecer o someterme a un mal rato.
Te pareces, tío, a los que en mucho sufrimiento y alzando la copa de la amargura en lugar de la copa del vino, desgranan sus hieles, aún a aquellos que bién con él se han commportado. No son capaces (todavía) de sufrir su pena sin arremeter contra el bienestar ajeno. ¿Será que también se les adormece la sustancia gris? Pero yo, quien no tengo obligación de sufrir tus desvaríos, no me detendré a averiguarlo porque a ti te estimo igual que a éste pero con vuestros moderadores conectados, con vuestra "humanidad" completa, mientras tanto te digo:¡Molestas tío! y no permito que tu mala ocasión eche a perder la buena mía, así que ¡Chao!, nos veremos de nuevo cuando se te pase y mejor cuando aprendas a limpiar el armario de eso que has acumulado.
Te pareces, tío, a los que en mucho sufrimiento y alzando la copa de la amargura en lugar de la copa del vino, desgranan sus hieles, aún a aquellos que bién con él se han commportado. No son capaces (todavía) de sufrir su pena sin arremeter contra el bienestar ajeno. ¿Será que también se les adormece la sustancia gris? Pero yo, quien no tengo obligación de sufrir tus desvaríos, no me detendré a averiguarlo porque a ti te estimo igual que a éste pero con vuestros moderadores conectados, con vuestra "humanidad" completa, mientras tanto te digo:¡Molestas tío! y no permito que tu mala ocasión eche a perder la buena mía, así que ¡Chao!, nos veremos de nuevo cuando se te pase y mejor cuando aprendas a limpiar el armario de eso que has acumulado.
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